Un músico de culto y la astrología. No es lo que piensas.

Roland Orzabal, el cofundador y principal compositor de Tears for Fears, el dúo británico que en los años 80 vendió millones de discos con canciones como Mad World, Everybody Wants to Rule the World o Shout acaba de publicar su autobiografía. Y resulta que es, entre otras cosas, un libro de astrología.
Hay una escena en Welcome to Your Life: Love, Death and Tears for Fears que resume perfectamente por qué la astrología merece una atención más afinada de la que suele recibir: llegaron a manos de Orzabal su carta natal y la de su mujer, dos hojas llenas de símbolos que no entendía, fue a una librería, compró varios libros y empezó a estudiar.
No porque creyera. Porque las ganas de entender(se) le resultaron irresistibles.
Lo que encontró le cambió la vida. No en el sentido vago y genérico con el que se suele usar esa frase, sino de forma concreta y palpable: cambió su modelo mental sobre quiénes somos y de dónde venimos.
Hasta ese momento, Orzabal, que siempre ha estado muy interesado en su proceso psicológico de sanación, hacía Terapia Primal - de Arthur Janov -, basada en la idea de la tabula rasa: nacemos como una pizarra en blanco y la vida nos moldea. Cuando abrió su carta natal y vio que compartía posiciones planetarias casi idénticas con su padre, un hombre violento e impredecible del que había intentado distanciarse toda su vida, algo se rompió. "Me costó aceptar que estoy hecho del mismo material", reconoce en una entrevista reciente.
Ahí estaba, en un mapa de símbolos, la pregunta que ningún terapeuta había podido responder del todo: ¿qué hace que seamos como somos, o para qué sucede todo lo que nos pasa en la vida?
La astrología que no sale en los periódicos
El libro tiene un subtítulo que lo dice todo: An Astrological Memoir. Orzabal cuenta su vida, pero al final de cada capítulo incluye un análisis astrológico de lo que estaba ocurriendo en ese momento: qué planetas transitaban qué posiciones de su carta, qué ciclos se abrían o cerraban, cómo el cielo coincidía con las grandes rupturas y los grandes renacimientos.
No es un libro de autoayuda. No es una mera frivolidad que se le acaba de ocurrir. Es un ejercicio riguroso de introspección que usa la astrología como lo que es en su versión más seria: un lenguaje simbólico para explorar la psique en profundidad.
"No soy un astrólogo profesional", aclara Orzabal en una entrevista. "La uso para entenderme a mí mismo. Lo que está pasando dentro de mí. Lo que está pasando en mi vida en este momento." Y añade algo que muchos psicólogos que hacen uso de la astrología podrían suscribir: "No creo que puedas conocerte a ti mismo sin mirarte a través del lenguaje astrológico."
Este no es simplemente el universo de los horóscopos de revista.
Un marco para entender lo mejor y lo peor de la vida
Durante años, Orzabal observó en su carta cómo algo importante que suele llevarnos a una transformación profunda se aproximaba. Lo vio con años de antelación. No sabía qué traería exactamente.
Lo que llegó fue la enfermedad y muerte de su primera mujer, Caroline. Al mismo tiempo, ese mismo movimiento planetario estaba afectando las cartas de sus dos hijos. Cuando eres astrólogo te vas acostumbrando a este tipo de coincidencias.
"No me alegré de haberlo visto venir", dice. "Pero cuando llegó, tenía un marco para entenderlo." Hay veces que, aunque duela, la vida nos empuja en una nueva dirección.
Esto es exactamente lo que la astrología psicológica ofrece en su mejor versión: no predicciones, sino marcos de comprensión profunda de nuestro camino evolutivo. No determinismo, sino orientación. La diferencia entre vivir los grandes golpes o éxitos de la vida como algo que simplemente ocurre, y reconocerlos como parte de un proceso que tiene una lógica interna.
El mismo planeta —Plutón— que había marcado la muerte de Caroline cuando se acercó a su Luna, empezó a oponerse a su Venus natal, el planeta del amor y los vínculos. "Supe que era mi mujer antes de entenderlo racionalmente", dice. "Había una voz que me lo decía. No sé si es una elección o si estaba escrito. Pero estoy muy feliz."
Por qué importa quién lo dice
No es la primera vez que alguien famoso admite usar la astrología. Lo que hace diferente el caso de Orzabal es el nivel de profundidad y rigor con el que lo hace. No es una simple curiosidad frívola. Es un marco interpretativo que ha aplicado sistemáticamente a su vida durante cuarenta años, con referencias a Jung, a otros astrólogos de renombre como Liz Greene o Richard Tarnas y a los ciclos planetarios que cualquier estudiante avanzado de astrología reconocería.
Y hay algo más: el libro ha llegado al número uno y al número tres en el Sunday Times y el New York Times respectivamente. Lo que significa que miles de personas que jamás habrían comprado un libro de astrología están leyendo, sin saberlo, una introducción rigurosa y profundamente humana a lo que la astrología puede hacer por nosotros.
"Espero que cuando lleguen al final entiendan que la astrología no es lo que leen en los periódicos", dice Orzabal. "Es mucho más profunda y enormemente complicada."
Tiene razón. Y quizás hace falta que lo diga alguien que escribió Mad World para que la gente empiece a escuchar.
Fuente: entrevista a Roland Orzabal de Chris Brennan en The Astrology Podcast.
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